Hay que mostrar a los alumnos y a las alumnas en qué consiste formar un equipo de trabajo y cómo pueden organizarse mejor para que su equipo rinda al máximo y puedan beneficiarse al máximo de esta forma de trabajar. Así pues, el trabajo en equipo no es sólo un recurso para enseñar sino también un contenido más que debemos enseñar. Si esto es así, debemos enseñar este contenido como mínimo de una forma tan sistemática y persistente como enseñamos los demás contenidos de las distintas áreas.

Para desarrollar habilidades sociales cooperativas

Mundo de colores:

Todos los participantes se colocan de espalda a una pared, todos tendrán los ojos cerrados y permanecerán en silencio. A cada uno de los participantes se colocará una pegatina a la frente de manera que no pueda ver que color le ha tocado. Cuando todos los participantes tengan pegatina se pedirá a todos que abran los ojos y les diremos que tienen dos minutos para agruparse. Habrá que dejar alguien sin pegatina o con un color diferente a todos los demás. Al formar grupos tendemos a hacerlos de manera homogénea, agrupándonos con los amigos o aquellos iguales a nosotros, y muchas veces, aunque de manera involuntaria, a discriminar a aquellos que son diferentes. Si nos agrupamos con aquellos que son iguales y piensan igual se produce una homogeneidad en los discursos empobreciendo el aprendizaje.

El dibujante:

A cada uno de los participantes de los grupos se le deberá tapar los ojos. De esta forma, el compañero o compañera le dirá al primero de los participantes una consigna a dibujar. Por ejemplo: Una casa con una puerta y dos ventanas. De esta forma, la persona deberá dibujar, con los ojos vendados, lo que el encargado le indique. Posteriormente, el siguiente participante del grupo tendrá que dibujar una nueva consigna, siempre en el mismo dibujo. Así tendrán que ir pasando cada una de las personas, en cada uno de los grupos. A medida que cada uno de los grupos va desarrollando su tarea, se le permitirá al resto de los integrantes otorgarles ayudas a sus representantes, al momento en que estos deban dibujar.

El puente:

Consiste en que todos los participantes deben cruzar un río imaginario sin mojarse por grupos. Se les entrega a los participantes unas “piedras” para poder cruzar el río. Deben usarlas para cruzar el río y llevarlas para poder volver. Se dibuja el río, marcando el suelo con tiza o con una lana de color. El ancho dependerá del número de participantes. Se entrega una piedra menos que el número de participantes. Llegar a la otra orilla dependerá de la creatividad de los participantes y la cohesión de grupo.

Elementos para la organización de los equipos

El cuaderno de equipo:

Se trata de una herramienta didáctica de gran utilidad para ayudar a los equipos de aprendizaje cooperativo a auto organizarse cada vez mejor. Se trata de un cuaderno –generalmente en forma de carpeta de anillas, en la cual puedan ir añadiéndose hojas- donde los distintos equipos deben hacer constar los siguientes aspectos:

  • Nombre del equipo
  • Componentes del equipo
  • Cargos y funciones
  • Normas de funcionamiento
  • ”Planes del Equipo”
  • “Diario de Sesiones”
  • Revisiones periódicas del Equipo

Los planes de equipo:

Cuando los equipos ya están mínimamente organizados y cada uno de sus miembros ya tiene una función a realizar, una responsabilidad concreta ya se puede introducir un nuevo elemento en el proceso de enseñanza del trabajo en equipo: Los Planes de Equipo. El Plan del Equipo es un documento con una especie de “declaración de intenciones” del equipo para un periodo de tiempo determinado (un mes, por ejemplo), en el cual se hace constar:

  • El cargo que ejercerá cada uno durante este periodo.
  • Los objetivos del equipo: lo que el equipo se propone conseguir, de una manera especial, durante este periodo.
  • Los compromisos personales: aquello a que se compromete cada uno para el bien del equipo, para que el equipo funcione mejor.

Referencias bibliográficas:

  1. Díaz-Aguado Jalón, M. J. (2005). Aprendizaje cooperativo: hacia una nueva síntesis entre la eficacia docente y la educación en valores. Madrid: Santillana.
  2. Ferreiro, R. (2007). Nuevas alternativas de aprendizaje y enseñanza: aprendizaje cooperativo. Alcalá de Guadaira, Sevilla: Editorial Mad.
  3. Johnson, D. W., Johnson, R. T., & Holubec, E. J. (1999). El aprendizaje cooperativo en el aula. Buenos Aires: Paidós.
  4. Pujolás i Maset, P. (2008). 9 ideas clave: el aprendizaje cooperativo. Barcelona: Graó.