¿Qué es la risoterapia?

La risa es una de las actividades más saludables para el ser humano y si lo hace en compañía es doblemente gratificante. Se ha comprobado, en recientes estudios, que la capacidad de reír a carcajadas para combatir todo tipo de enfermedades libera endorfinas, responsables en gran medida de la sensación de bienestar. Así, la risoterapia es una forma de aprender a ver las cosas desde una óptica positiva para así poder sacar mas partido a la vida. Una manera sencilla de mejorar nuestra salud, a través de emociones placenteras.Dentro de esta práctica se utilizan técnicas que liberan las tensiones del cuerpo hasta poder llegar a la carcajada, como: la expresión corporal, el juego, la danza, ejercicios de respiración, entre otros.

¿Por qué risoterapia en el aula?

  • Desbloquea tensiones y equilibra emocionalmente.
  • Desarrolla la imaginación, intuición y creatividad.
  • Mejora las relaciones humanas y la calidad de vida
  • Genera una actitud positiva estimulante para cambiar la forma de vida.
  • Ayuda a encontrarnos mejor con nosotros mismos y con los demás.
  • Refuerza la seguridad en uno mismo, así como la autoestima.
  • Es un complemento ideal para nuestro bienestar tanto físico como mental.
  • Amortigua el cansancio y el agotamiento.
  • Ayuda a conciliar mejor el sueño.

A continuación, os presento algunas de las dinámicas y actividades que hemos implementado durante el presente curso escolar en mi clase de 2º de Educación Primaria:

Dinámicas de presentación:

  • Pronunciar sólo las vocales del nombre: en corro, cada uno dice su nombre (y apellidos) pronunciando sólo las vocales.
  • Pronunciar sólo las consonantes del nombre: en corro, cada uno dice su nombre (y apellidos) pronunciando sólo las consonantes.
  • Decir nombre sin mostrar los dientes: en corro, cada uno dice su nombre tapando los dientes con los labios.
  • Decir nombre cantando: en corro, cada uno dice su nombre cantándolo en tono de ópera, rock o cualquier otra entonación que dé juego.
  • La escoba. El grupo se coloca en círculo. El animador se coloca en el centro con una escoba y sujetando la escoba lo más recta posible, dice el nombre de una persona, suelta la escoba y esa persona tiene que coger la escoba sin que se caiga al suelo, así se sigue con todos los nombres. La persona que falle puede tener una penalización que decidirán los demás y lo realizará en el centro.

Dinámicas de distensión y desbloqueo:

  • Saludos en distintos idiomas. en Inglés (Good Mornig), estrechando la mano derecha; en Alemán (Guten Morgen), estrechando la mano derecha aún más fuerte; en Francés (Bon Jour), dando cuatro besos en las mejillas; como en la India (Namasté), juntando manos delante del pecho; en Chino, (Ni hao), haciendo un pequeño movimiento circular en el aire con la mano derecha; en Japonés (konnichiwa), poniendo las palmas sobre las piernas e inclinándose frente al otro; en Indio americano (Jau), levantando la mano derecha; como los esquimales, frotándose la nariz; como los Teletubbies, empujando la barriga hacia adelante y corriendo hacia alguien para abrazarle.
  • Somos muelles. Ponemos música y les decimos que caminen por el espacio como quieran, siguiendo el ritmo de la música, cuando detengamos la música tendrán que saltar como muelles, dejando todas sus articulaciones sueltas y saltando lo más alto posible.
  • Familias de: Vamos a hacer fotos de familia, dividos por grupos, van adoptando las poses necesarias para “hacer la foto” (mafiosos, políticos, ladrones, leones, monstruos, policías, gatos, gimnastas, detectives, boxeadores, modelos, piratas, enanos, etc…).
  • Vender objetos imposibles. Se divide el grupo en parejas, y a cada una se le da un papel donde aparezca un objeto imposible de vender, por ejemplo, peines para calvos, baberos para jirafas… tienen que hacer una exposición con razones por las que ese producto es el mejor.

Dinámicas de comunicación y expresión corporal:

  • La cuchara. El grupo se coloca en fila. Se necesita una cuchara con una lana atada al extremo. Consiste en introducir la chuchara por la manga derecha y sacarla por la pernera izquierda del pantalón. Se sigue así por toda la fila y luego hay que deshacerlo. Hay un tiempo determinado.
  • El Mimo. El maestro/a pide a sus alumnos/as que se pongan en parejas frente a frente; estando así, les va pidiendo que, los dos, por turno, expresen conductas con gestos o posturas solamente, sin palabras; pueden ser conductas como alegría, asombro, reconocimiento, tristeza, desprecio, sospecha….
  • La ducha. En grupos de cuatro o cinco; uno se pone en el medio y los demás lo rodean formando una cortina de ducha, el de el medio se empieza a duchar, uno de los que rodean con un brazo levantado a modo de grifo, los demás con mucho cariño deben emular que duchan al del centro, el que está en el centro puede cantar
  • Río y me enfado. El maestro/a hace alguna señal que toda la clase pueda percibir; pide a los alumnos/as que rían a carcajadas al ver esa señal; al hacer otra señal pide a todos que se pongan serios. Repite este ejercicio varias veces. Por supuesto que los niños/as no lograrán pasar de la risa a la seriedad.
  • No te rías que es peor. El Maestro/a pide a la clase que hagan dos filas y se pongan frente a frente; los de una fila serán A y los de la otra serán B. Durante un minuto cada A debe hacer reír al B y el B no debe reírse. El siguiente minuto todos los B hacen reír a los A. No vale hacer cosquillas para hacer reír. No vale cerrar los ojos para no reírse
  • Desde cuando no. El Maestro/a se ubica delante de toda la clase y pide a uno de sus alumnos/as que se ubique con él; El Maestro/a se pone de pie detrás del voluntario/a , el cual estará sentado y mirando a todos los demás; El docente hace mímica de alguna acción (cepillarse los dientes, dormir, limpiarse la nariz, asearse las manos, en fin, cualquiera de los actos humanos cotidianos) y acompaña dicha mímica con la expresión “cuánto hace que tu …”;el que está sentado debe responder, sin mirar al maestro/a, cuánto tiempo hace que ejecutó la acción representada por el docente. Resultará un juego muy divertido.
  • El barco. El grupo en círculo de pie. El Maestro/a dará varios gritos para hacer mover a los asistentes. Emite el grito “popa” y el grupo da un paso hacia adentro; grita “proa” y el grupo da un paso hacia atrás; grita “mar picado” y todos se balancean; grita “maremoto” y todos se deben cambiar de puesto, nadie puede quedar en su mismo puesto. La serie de gritos se repite 7 u 8 veces. Este ejercicio genera chorros de risa.
  • Pobrecito gatito. Todos los alumnos se sientan en círculo. Uno de ellos deberá ser el gato; éste camina en cuatro patas y se moverá de un lado a otro hasta detenerse frente a cualquiera de los demás para maullarle 3 o 4 veces; por cada MIAUU, el otro alumno/a deberá acariciarle la cabeza y decirle “pobrecito gatito”, sin reírse. El que se ría, cumple la penitencia de “hacer de gato”; el ejercicio se prolonga hasta que unas 5 o 6 personas hagan de gato.
  • Rueda de risas. En corro -de pie o sentados en el suelo o en sillas- pasar ja a la persona de la derecha para que siga pasando en este sentido y je hacia la persona de la izquierda y que pase en este sentido. Finalmente llegará a la primera persona que empezó, el ja por el lado izquierdo y el je por el lado derecho. Se puede hacer lo mismo con ji y jo, con sonidos de animales, con muecas. Al tener la posibilidad de hacer este ejercicio sentados en sillas, es adecuado también para gente mayor.
  • Las llaves del convento. Todos en círculo, el animador cuenta que somos monjas muy ancianas de un convento, que no tenemos dientes y por ello hay que hablar con los labios encima de los dientes, tapándolos. Cada uno dice una fruta. El que empieza dice: hola soy sor (fruta) y yo no he robado las llaves del convento, las llaves del convento las ha robado sor (fruta). Se puede reír pero sin enseñar los dientes.
  • La espiga. Ejercicio por excelencia de risoterapia. Se van colocando las personas en el suelo tumbándose con la cabeza en la tripa de otro compañero. Una vez que están todos tumbados, ya depende del objetivo que se quiera cubrir (provocar la risa para luego relajarnos, relajarnos y después provocar la risa, o como se quiera).

Dinámicas de cierre y evaluación:

  • Los manteles. Dejamos manteles de papel en diversos lugares del espacio, cada mantel llevará un título (por ejemplo, “lo que más me ha gustado”, “cómo ha sido la interacción con mis compañeros”, etc.). Los participantes tendrán que ir pasando por los manteles y escribirán aquello que piensen al respecto, a continuación lo firmarán entre todos y se leerá en voz alta.
  • La alfombra mágica. El o la docente, previamente, construirá la alfombra de la siguiente manera: cortar los papeles afiche por la mitad a lo largo; pegarlos en serie con plastilina dándole la longitud necesaria. Luego que se seca enrollar. Cuando llega el momento de evaluación de un proceso se desenrolla la alfombra sobre el suelo, dando la consigna. Es muy notable ver a los participantes volcados sobre el suelo, escribiendo sus ideas al unísono, en diferentes direcciones.
  • Las nueve palabras. Los y las participantes trabajan en subgrupos de 4 a 6 personas. Construir una evaluación del taller incluyendo estas nueve palabras: risa, sombras, cuerda, elefante, nueve, música, llanto, nieve y piedras.