La Gramática de la fantasía es, sin duda, la obra más conocida de Gianni Rodari. Aunque no es un libro para niños y niñas, sí lo es sobre niños y niñas. Rodari apuesta por una escuela y un ambiente familiar que estimule a crear, no sólo a obedecer y recibir conocimiento de forma pasiva.

Propone numerosos juegos que estimulan esta creatividad, avalados por la propia experiencia del autor en las aulas. Estos juegos se basan en el lenguaje (de hecho, el libro lleva como subtítulo “introducción al arte de inventar historias”), pero Rodari está convencido de que la creatividad así entrenada podrá ser útil en otros campos.

Aquí os presento una serie de estrategias de escritura creativa muy especiales, extraídas de la “Gramática de fantasía”. A mi me han funcionado de manera fabulosa en el aula, sobre todo, con mi alumnado de altas capacidades.

La china en el estanque: del mismo modo que cuando se tira una china a un estanque se producen ondas y distintos efectos a su alrededor, podemos usar la palabra “china” como palabra mágica para crear. Por ejemplo, cuando la hacemos sonar y la ponemos en la mente se ponen de manifiesto: palabras que comienzan con “ch” (charco, chocolate, chupete…), que comienzan con “chi” (chiste, chimenea…) o palabras que riman en “-ina” (argentina, rima, mandarina…).

El binomio fantástico: para elegir un binomio fantástico es bueno hacerlo mediante el azar. Por ejemplo: armario y perro. Un armario por sí solo no suele hacer reír ni llorar pero formando pareja con un perro, es otra cosa: el perro en el armario, el armario del perro, etc.

Qué ocurriría si…: Se trata de hacernos preguntas para contar historias. Por ejemplo: ¿qué ocurriría si un día llovieran albóndigas?

Caperucita roja en helicóptero: partiendo del cuento clásico, por ejemplo, de Caperucita Roja, se identifican algunas palabras clave: “bosque”, “lobo”, “flores”, “abuela”, “niña” y la sexta palabra es la que rompe la serie: “helicóptero”. Se puede hacer lo mismo con diferentes cuentos. ¿Qué pasa si se añade una nueva palabra a la historia?

Los cuentos al revés: invertir los cuentos tal y como se conocen. Por ejemplo: Blancanieves no se encuentra a 7 enanitos sino a 7 gigantes. ¿Cómo sigue la historia? Es aplicar la técnica de la inversión a un cuento.

Qué ocurre después: Una vez terminado el cuento se pueden inventar muchos finales distintos o bien cambiar el que ya existe y añadir más alternativas o una continuación.

Ensalada de cuentos: se combinan unos cuentos con otros, mezclando personajes, lugares, acontecimientos…Por ejemplo: Caperucita se encuentra a Pulgarcito y a sus hermanos…