Siguiendo las orientaciones del Grupo Emozioak (2008), agruparemos las dinámicas de educación emocional en cinco bloques principales:

Dinámicas para trabajar la Conciencia Emocional:

  • Parejas encontradas.

Para empezar, vamos a repartir entre el alumnado tarjetas con distintas emociones (alegría, tristeza, miedo, rabia o amor). Otros alumnos o alumnas de la clase tendrán la misma emoción en su tarjeta. El alumnado tendrá que expresar la emoción que le ha tocado mediante gestos, y además, encontrar al compañero o compañera que tenga la misma emoción. Al encontrarse, expresarán la emoción juntos. Para finalizar, nos sentaremos en círculo y hablaremos de cómo nos  hemos sentido.

  • Fotografías emotivas.

Vamos a mostrar al alumnado de nuestra clase fotografías con diferentes expresiones para, a continuación, comentarlas con ellos. Tendrán que explicar qué emoción les transmite la foto, en qué parte corporal sienten esa emoción y cómo la expresan. También podemos observar si todos los y las compañeras han sentido la misma emoción. Para finalizar, se pueden formar murales agrupando las fotos por emociones.

  • Dibujante de emociones.

Pondremos las cajas de ceras de colores repartidas por las mesas del aula, después entregaremos un folio a cada alumno y alumna y les pediremos que, por un lado de la hoja, nos hagan un dibujo sobre cómo se están sintiendo en este momento  y que le pongan un titulo, y por el otro lado, les pediremos que pongan su nombre. Conforme vayan acabando irán dejando su dibujo boca arriba en el suelo.

  • Somos únic@s y especiales.

El alumnado traerá fotografías propias de casa o se dibujará a si mismo. Cada niño o niña, teniendo en cuenta su propia fotografía, escribirá cómo es, y señalará sus características físicas (pelo, ojos, altura, qué le agrada o desagrada…). Después, el docente escribirá en la pizarra determinadas características derivadas de la personalidad: alegre, simpático, gruñón, etc. Se creará un debate sobre lo siguiente: ¿Qué pasaría si todos y todas fuéramos iguales?

  • Adivina adivinanza.

Escribiremos en post-it diversas situaciones y los metemos en una bolsa. Después, el docente cogerá uno y escenificará esa situación. Expresaremos las emociones a través de mímica. Cada alumno o alumna interpretará una situación y el resto deberán adivinarlo. El primero que lo adivine interpretará la siguiente situación. Para finalizar, en círculo, hablaremos sobre las situaciones escenificadas expresando qué emociones les ha causado.

  • La flor alegre.

Ponemos música y pedimos al alumnado que exprese qué siente en el cuerpo cuando está alegre, y cómo lo expresan. Después, dibujarán una flor en una cartulina. En el centro de la flor, escribirán la palabra alegría, y en los pétalos, cuándo o en qué situaciones sienten alegría. Cada alumno o alumna puede leer lo que ha escrito en su flor. Después, decorarán cada flor y las colgarán.

  • La bolsa de tesoros.

Guardamos algunos objetos pequeños dentro de una bolsa para que el alumnado adivine qué hay dentro. ¿Se puede adivinar lo que hay dentro viendo solamente lo de fuera?

A continuación, el alumnado deberá describir la bolsa (a veces, parecemos una persona por fuera pero por dentro somos otra persona diferente). De forma individual, cada niño o niña  meterá la mano e intentará adivinar qué es lo que toca. Después, en círculo y volcaremos la bolsa. Entonces verán si lo han adivinado.

  • ¿Cómo me ven?.

Prepararemos fichas con una columna con diferentes características y dibujos que correspondan a esas características. Cada alumno o alumna se coloca en la espalda una ficha e irán paseando por el aula, marcando con un bolígrafo (y siendo marcados/as) con una cruz las características que vea en el resto de alumnos.

Continuamos hasta que todos tengan alguna cruz. Entonces les damos varios minutos para que lo lean.

Dinámicas para trabajar la Regulación Emocional:

  • Botellas de colores.

Jugamos con emociones básicas y establecemos un color a cada una. Después elegimos una de las emociones, por ejemplo, el enfado (color rojo). Dividimos la clase en grupos de cuatro o cinco y damos a cada grupo una botella de agua llena. Cada grupo introducirá unas gotas de pintura en cada botella para así crear intensidades diferentes. En círculo, comentamos que con las emociones ocurre lo mismo; todos sentimos las mismas emociones aunque con intensidades diferentes. Repartimos folios en los que escribiremos en qué situaciones sentimos esa intensidad de emoción.

  • Las cartas emocionantes.

Creamos cartas con las emociones: miedo, tristeza, amor y alegría. Damos una intensidad distinta a cada una. Repartimos las cartas y vamos formando familias, recopilando las cartas correspondientes a cada emoción. En grupos de 4, repartimos un juego de cartas y seguimos las mismas normas que en el juego de cartas de familias. Empieza la persona de la derecha, que pedirá, una por una, las cartas que le falten para formar una familia. Para pedir una carta de una determinada familia, deberá tener alguna carta de esa familia también. Si pide la carta y acierta, continua pidiendo cartas hasta que falle. En ese momento el turno pasará al último alumno o alumna al que se le ha pedido una carta. Cuando se completen todas las familias, ganará quien más cartas haya logrado.

  • El semáforo.

Entre todos y todas elegimos una situación y la analizamos. Para ello el docente tendrá 3 círculos: rojo, naranja y verde.

ROJO: identificar la emoción que ha vivido en la situación.

NARANJA: reflexionar, identificar, analizar la situación. Analizar qué le ha hecho ponerse así.

VERDE: Darse cuenta que hay muchas formas adecuadas de expresar las emociones. Hacerle frente a la situación sin dañar a nadie.

  • El contratiempo.

Nos tumbamos en el aula, boca arriba y con los ojos cerrados. El docente va creando emociones distintas (acercándose al alumnado, haciéndoles cosquillas, tocando fuertemente el tambor cerca…). Los niños y niñas deberán aprender a mantenerse relajados/as y con los ojos cerrados, aunque la situación exterior le produzca emociones fuertes.

Contaremos el cuento de Pinocho. Después, nos sentiremos como Pinocho, e iremos moviéndonos por el aula como si fuéramos de madera. Con música de relajación, nos tumbamos boca arriba. Luego, les diremos que Pinocho se va estirando y estirando, y de pronto, como si se hubieran soltado, el cuerpo se relaja.

  • La alfombra mágica.

Buscamos un sitio en el que nos sintamos cómodos para tumbarse, y apagamos las luces. Ponemos música y cerramos los ojos. Contamos el cuento de Aladino. Al finalizar, haremos de Aladino, y con la alfombra mágica vamos a pasear por el cielo, y van a ir a un sitio donde son felices. Poco a poco, se les dirá que tendrán que “volver” a clase. En círculo, cada cual comentará dónde ha estado y cómo se ha sentido.

Dinámicas para trabajar la Autonomía Emocional:

  • Cajitas de pensamientos.

Pedimos al alumnado una caja de cartón para guardar un tesoro, y que por tanto, tiene que ser una caja personal. Después, les daremos frases positivas. Les revelaremos que algunas personas, cada vez que hacen algo mal, se dicen a sí mismas cosas negativas y estas frases no nos ayudan a aprender. Entre todos y todas, deberán elegir una frase y la emplearán a lo largo de toda una semana. Pondremos la frase en la mesa y nos la repetiremos mientras hacemos cualquier cosa y cuando termine la semana, guardaremos la frase en la caja.

  • El periódico de mis noticias positivas.

El alumnado elaborará en individual un periódico, lo más bonito posible, coloreándolo, haciendo dibujos o con fotografías. Siempre estará en clase y, cada vez que les ocurra algo positivo (en casa o en clase), lo escribirán y lo dibujarán en el libro. Una vez por semana, harán una reflexión sobre lo escrito y dibujado.

  • Tenemos cosas buenas.

Cada alumno y alumna se sienta en una silla. El docente les dirá que piensen en un compañero o compañera, y en lo que les gusta de ellos. Después, se irán levantando y, situándose delante del compañero o compañera que haya elegido, dirán algo positivo y volverán su sitio. Quien haya sido elegido/a, se levantará y hará lo mismo con otro alumno o alumna; así hasta que pasen todos y todas.

  • ¿Cómo actuaría?

Explicamos varias situaciones y, después, escribimos en la pizarra las opciones para salir de ellas, explicando también las consecuencias de cada opción. Una vez analizadas las tres opciones elegiremos entre todos y todas la mejor. Tras analizar los problemas y las soluciones, elegiremos la más adecuada.

Dinámicas para trabajar las Habilidades Sociales:

  • Guardar los turnos.

Sentados/as en círculo, el docente creará un esquema rítmico con su cuerpo, mientras el resto escucha para luego repetirlo. Después un alumno o alumna hará otro esquema rítmico y sus compañeros y compañeras lo repetirán, así hasta que todos y todas lo hayan hecho. Para terminar, nos sentaremos en círculo y reflexionaremos con estas preguntas: ¿Os habéis percatado de la importancia de escuchar, ¿Os ha costado mucho respetar los turnos? ¿Qué pasa si no se respetan?.

  • El teléfono.

Dividimos la clase en grupos pequeños formando círculos. Le daremos una cartulina con un mensaje escrito a una persona de cada grupo. Los mensajes serán del tipo: Como ha salido el sol, iremos a la playa. Al que esté a izquierda de ese alumno o alumna, le daremos cartulina y lápiz. Su labor será escribir el mensaje que reciba. Por tanto, el alumno o alumna que tiene el mensaje se lo tiene que decir al que esté a su derecha (susurrando, sin que se entere el resto), y empleando grupos de palabras o sílabas. El alumno o alumna que ha recibido el mensaje hará lo mismo con la persona de su derecha, y así lo harán todos y todas. La última persona, que tiene cartulina y lápiz, escribirá el mensaje que ha interpretado, y lo compararemos con el inicial.

  • El tren.

El profesor o profesora les explicará que tendrán que formar un tren: algunos y algunas serán los vagones, y otras personas quienes conducen. Todos y todas deberán conocer el código del conductor/a:

– Un golpe suave en la cabeza: adelante.

– Dos golpes en la cabeza: atrás.

– Un golpe en el hombro izquierdo: giro a la izquierda.

– Un golpe en el hombro derecho: giro a la derecha.

– Agarrarse la cintura con las dos manos: pararse.

  • El ciempiés.

Los alumnos en dos filas, de rodillas, en fila india y agarrados por la cintura. Los dos equipos deben llegar a la meta, respetando las normas acordadas (no pueden soltarse, todas las personas forman un solo cuerpo). Se pueden poner obstáculos en el recorrido.

  • Manos unidas.

Los alumnos y alumnas en parejas y espalda sobre espalda, se sentará en el suelo. El profesor o profesora dibujará varias formas geométricas en la pizarra. Cada alumno y alumna, teniendo en cuenta esas formas, hará un dibujo simple. El profesor o profesora les recordará que no pueden copiar. De cada pareja, un jugador o jugadora describirá el dibujo. Su pareja repetirá el dibujo, sin hacer preguntas. Al terminar el dibujo, compararemos ambos, mencionando las diferencias.

Presentaremos diversas situaciones: situaciones que reflejan el respeto hacia el resto y situaciones inadecuadas. Pegaremos las situaciones positivas en una cartulina azul y las negativas en una roja. Cada cual explicará qué situación ha elegido y dónde la ha pegado y por qué. Entre todos y todas se elegirán las situaciones positivas y qué se puede hacer para que las demás se conviertan en positivas.

  • El juego de los globos.

Los alumnos y alumnas en círculo, y con un globo a cada uno/a. El docente preguntará individualmente: ¿quieres romper el globo? Si el alumno o alumna responde sí, se pondrá el globo debajo e intentará romperlo. Si no quiere romperlo, el profesor o profesora le dirá: tienes todo el derecho a no romperlo, no pasa nada, y pasará el turno. Cuando todos y todas hayan participado, se iniciará una conversación para saber cómo se han sentido, sobre todo quienes no han roto el globo.

Dinámicas para trabajar las Habilidades de Vida:

  • La ruleta de la fortuna.

Los alumnos y alumnas se sientan en círculo. En la mitad hay unos sobres. Algunos alumnos y alumnas cogen los sobres y, respetando los turnos, leen en alto lo que está escrito en ellos. Cada alumno y alumna deberá defender si esas situaciones se dan por suerte o por esfuerzo personal. El resto pueden participar en el debate también.

  • Me gusta-no me gusta.

Cada alumno y alumna llevará una ficha a casa y preguntará una serie de cuestiones a su madre o padre. Después, leerán las respuestas de sus madres y padres en clase. El docente escribirá los oficios de padres y madres en la pizarra, y sentados/as en círculo, hablaremos sobre ellos. Finalmente crearemos un libro con los oficios y trabajos de padres y madres de los alumnos y alumnas.

  • La pirámide alimentaria.

Los alumnos y alumnas se dividirán en grupos de tres o cuatro personas. Se repartirán revistas con propaganda alimentaria y deberán recortar alimentos, para debatir sobre cuáles hay que comer diariamente, de vez en cuando… Pegaremos los alimentos en una pirámide de cartulina: abajo los alimentos que debemos tomar a diario; en la siguiente fila los que se deben comer 2 o 3 veces a la semana, hasta llegar a los que hay que comer de vez en cuando.

  • El libro de la salud.

El docente dará una hoja a cada alumno/a, para que hagan, individualmente o en parejas, un dibujo relacionado con hábitos saludables. Debajo de cada dibujo pondrán el título del tema y el hábito. En círculo, cada uno/a explicará el hábito que ha dibujado. Recogeremos los dibujos y haremos un libro de la salud.

  • Tienda de zapatos.

El alumnado en dos grupos y en fila india, sentados/as, se quita los zapatos. La última persona de cada fila recoge los zapatos de los y las de su grupo y los mete en una cesta. El docente mueve la cesta para que todos los zapatos estén bien mezclados. A la señal, la primera persona de cada grupo sale corriendo, a la pata coja, hasta la cesta y busca su zapato. Se lo pone, vuelve a la fila, y la segunda persona de la fila hace lo mismo. Así hasta que todos y todas encuentren su zapato y se lo pongan. El primer grupo en ponerse de pie, con los zapatos puestos, gana. Después, haremos un debate sobre lo ocurrido en la carrera: a quién se le ha olvidado saltar a la pata coja, quién no se ha atado el zapato…

El alumnado en dos grupos y a cada grupo se le dan 3 puzzles diferentes. Todas las fichas están mezcladas y el objetivo es que hagan los puzzles. Se tendrá en cuenta el tiempo que tardan en hacer los puzzles. Después, pondremos unas pegatinas a las fichas de cada puzzle. El primer puzzle tendrá pegatinas rojas; el segundo azules, y el tercero amarillas. Mezclaremos de nuevo todas las fichas y tendremos en cuenta cuánto tiempo tardan ahora. Finalmente reflexionaremos: ¿Habéis terminado antes? ¿Por qué?

  • El nudo.

Los alumnos y alumnas formarán un círculo. El profesor o profesora les invitará a hacer un nudo entre ellos y ellas. Para ello, se puede realizar cualquier movimiento, excepto soltarse las manos. Una vez hecho el nudo, el profesor o profesora les pedirá que lo suelten. Podrán hacer los mismos movimientos, siempre y cuando no se suelten. Los alumnos y alumnas se darán cuenta de que la cooperación es imprescindible, ya que tendrán que acordar los movimientos.